El derbi pionero
El 23 de diciembre de 1900, Barcelona asistía al nacimiento de una rivalidad que marcaría para siempre la historia del fútbol catalán. En el campo barcelonista del Hotel Casanovas, la Sociedad Española de Foot-ball se enfrentaba por primera vez al FC Barcelona, aunque en esta ocasión lo hacía ante un equipo de reservas azulgranas. A pesar de la teórica superioridad barcelonista, los “canarios” encontraron un aliado inesperado: el viento. El vendaval hacía imposible dirigir el balón con precisión y empujaba constantemente el juego hacia terrenos imprevisibles, dando como resultado un empate sin goles.
Un mes después, el 27 de enero de 1901, la historia dio un paso más al disputarse el primer derbi oficial en el marco de la Copa Macaya, el primer campeonato oficial jugado en España y precedente del Campeonato de Catalunya. De nuevo en el terreno del Hotel Casanovas, el FC Barcelona jugaba esta vez con todas sus estrellas, jugadores experimentados venidos de diferentes partes de Europa.
Jugaron por el cuadro azulgrana Reig; Mauchen, Guirvan; Maier, Terradas, Valdés; Vitty, Black, Gamper, Parsons y Freeman. En el bando espanyolista, el primer once oficial fue formado por Balmes; Carril, Álvarez; Lizárraga, Montells, Aballí; Munner, Ponz, Sánchez, Ángel Rodríguez y Ruiz.
La prensa de la época dejó constancia de la expectación que rodeó aquel encuentro. Según el diario Los Deportes, un “numeroso gentío ocupaba las inmediaciones del terreno y las mesetas desde donde se dominaban los dos campos del club”. A los pocos minutos de iniciado el partido, el Espanyol logró adelantarse en el marcador. El tanto fue protestado por los defensas del Barcelona por fuera de juego, pero el árbitro lo declaró válido. Así, Munner se convirtió en el primer goleador oficial del Club en un derbi histórico.
La reacción azulgrana no se hizo esperar. Hans Gamper empató el encuentro con un cabezazo y, posteriormente, firmó tres goles más a lo largo del partido. El resultado final, 4-1 para el FC Barcelona, certificó su superioridad en aquel primer duelo oficial. Un partido de hombres contra unos chicos de 17 y 18 años que estaban aún aprendiendo el noble arte del foot-ball. Pese a la derrota, la misma crónica destacaba “los adelantos obtenidos” por el Club Español y “la bravura de sus jugadores en el ataque y la defensa”, augurando “días de gloria para tan entusiasta Sociedad”.
Hoy, 125 años después, rememoramos esta rivalidad en un derbi que es el decano de los que se juegan en el España. El derbi pionero.
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