1-3: Victoria trabajada
El Juvenil A supera al Sant Cugat a domicilio en un partido que el equipo dominó de principio a fin.
El Juvenil A sumó tres puntos de mérito en un partido que supo dominar y gestionar con inteligencia, mostrando personalidad en un campo exigente.
La primera parte fue de claro dominio territorial blanquiazul. El equipo llevó el peso del juego y generó dos buenas llegadas que pudieron abrir el marcador, aunque faltó precisión en los últimos metros para transformar esa superioridad en ventaja. La sensación era de control, pero sin terminar de afinar en el momento decisivo ante un rival bien ordenado.
Tras el descanso, el equipo dio un paso más. La salida fue contundente y en apenas unos minutos llegaron dos acciones casi calcadas, alcanzando línea de fondo y poniendo centros al área pequeña. Primero fue Antonio quien sirvió a Eloi Tost, que solo tuvo que empujar el balón para hacer el 0 a 1. Poco después, entre Antonio y Rivas hacían una jugada parecida para servirle a Makar y así poder hacer el 0 a 2.
Con el 0-2, el Espanyol siguió dominando el encuentro, aunque en una acción aislada los locales lograron recortar distancias (1-2). Lejos de ponerse nervioso, el equipo supo leer el partido, bajar pulsaciones cuando tocaba y competir cada acción para evitar que el empate se acercara.
Ya en el último minuto, mientras el equipo defendía los balones colgados en busca del empate local, llegó la sentencia. En una transición final, Víctor Mullerat culminó el partido con el 1-3 definitivo.
Una victoria trabajada y madura de un Juvenil A que supo imponer su superioridad y gestionar los momentos clave del encuentro.
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