DIARIO POR AMÉRICA (1926-2026)
Capítulo 9. Último tango en Buenos Aires
1 de agosto de 1926. Buenos Aires, Argentina
Tras el desafío de Montevideo, la expedición blanquiazul emprendió el camino de regreso hacia Argentina para afrontar las últimas etapas de una gira que todavía guardaba episodios tan insólitos como inolvidables. Lejos de las grandes capitales, el tren condujo al Espanyol hasta Pehuajó, una pequeña población de apenas ocho mil habitantes situada a más de 350 kilómetros de Buenos Aires, donde el fútbol se convirtió por un día en el gran acontecimiento de la comarca.
El recibimiento estuvo a la altura del momento. José Esteban Garré, uno de los principales hacendados de la zona, abrió las puertas de su estancia a la delegación espanyolista y ejerció además como árbitro del encuentro frente a una selección formada por futbolistas de los principales clubes locales, disputado el 22 de julio. Lo que parecía un compromiso plácido terminó convirtiéndose en uno de los episodios más curiosos de toda la gira.
A falta de media hora para el final, el conjunto local logró adelantarse en una jugada muy protestada por posible fuera de juego. Ricardo Zamora corrió inmediatamente hacia el colegiado y le advirtió de que, si el tanto no era anulado, el Espanyol abandonaría el terreno de juego. Garré, consciente de que una suspensión arruinaría la gran fiesta que vivía toda la población, decidió invalidar el gol entre las protestas del público. El partido continuó y, ya en los últimos minutos, Félix Quesada dio la victoria al Espanyol con el único tanto del encuentro.
Dos días más tarde llegaba el momento de saldar cuentas con la Liga Rosarina. La derrota sufrida semanas antes en Rosario seguía siendo el único borrón de la gira y Paco Bru quiso demostrar que aquel resultado había estado condicionado por las numerosas bajas. El empate sin goles confirmó esa sensación. El Espanyol demostraba que, con todos sus titulares, podía competir de igual a igual.
El último capítulo de la estancia argentina se escribió el 1 de agosto en el campo de Sportivo Barracas, frente al Club Atlético Huracán. Para aquel partido, Paco Bru alineó a Zamora; Quesada, Urquizu; Trabal, Esparza, Caicedo; Vantolrá, Cubells, Mauri, Pérez y Yurrita.
El desgaste acumulado después de casi dos meses de competición empezaba a pasar factura y los argentinos aprovecharon mejor sus oportunidades. Un lanzamiento de falta de Prato en el minuto 18 decidió el partido.
La tensión fue creciendo con el paso de los minutos hasta desembocar en una escena impensable hoy en día. Tras una dura entrada de Urquizu sobre Prato, el defensa espanyolista fue expulsado, pero se negó a abandonar el terreno de juego. El encuentro permaneció detenido durante más de un cuarto de hora mientras jugadores, policías y aficionados trataban de devolver la calma. Finalmente, y para evitar que el espectáculo quedara deslucido, los organizadores permitieron que Urquizu regresara al campo. El propio Prato se acercó a abrazarlo ante los aplausos del público, poniendo punto final al incidente.
La derrota apenas empañó una gira extraordinaria por Argentina y Uruguay. Tras el último tango en Buenos Aires, la expedición blanquiazul emprendió el viaje hacia Chile. Antes, sin embargo, le esperaba afrontar el tramo más incierto y medirse al rival más exigente de toda la gira: la imponente cordillera de los Andes, en pleno invierno austral.
Galería