3-2: Imposible de entender
Otro penalti polémico, el tercero en dos jornadas, priva al Espanyol de sumar en Mestalla
Mestalla seguirá siendo un estadio gafe para el Espanyol. Unas veces por unas cosas y otras, por … En cualquier caso, el conjunto catalán se fue enfadado, frustrado y terriblemente decepcionado después de perder un partido por un penalti, en el descuento, que sólo existió en la percepción del árbitro y en el grito de la grada local. Ni siquiera se revisó en el VAR, lo mismo que sucedió la semana pasada ante el Girona. Ambas en los últimos segundos del descuento. Curioso. Y más aún cuando la herramienta que debería ayudar a los árbitros, en ocasiones, les deja en evidencia. Si las dos penas máximas de la pasada ante el Girona aún generan debate, el de esta tarde, en Mestalla, coleará y coleará, entre otras razones porque hay imágenes que demuestran una falta clarísima contra Rubén en el inicio de la jugada. Es imposible que alguien, en su sano juicio, entienda el criterio de la ayuda audiovisual (con lujo de detalles y cámaras) para entrar, ahora sí, ahora no, en las jugadas polémicas y determinantes, las que deciden partidos.
En fin.
Antes que esos segundos finales, hubo de todo, como se esperaba de un partido entre dos históricos de Primera. Salió bien el Espanyol, dominando y acercándose con peligro a la meta local, pero, cuando el Valencia acertó a ganar la espalda de la defensa se llevó el premio del gol, para enfado mayúsculo de Dmitrović. El Valencia, que venía de ganar en Getafe, quería poner distancia con la zona de descenso. Y tras el gol, los locales tuvieron suficiente para sentirse momentáneamente aliviados y para pertrecharse en defensa a la espera de un nuevo acierto ofensivo. No llegó. El Espanyol, por el contrario, tuvo una primera aproximación a la que no llegó Roberto por centímetros. Quedaba todo pendiente para la segunda mitad.
Y el inicio no pudo ser más esperanzador. Manolo González movió el banquillo y entre Kike García y Edu Expósito sacudieron el ataque blanquiazul. Terrats empató en el 54, tras un doble remate de Kike García. Como en el campo del Levante la alegría duró bien poco. Edu Expósito no acertó con un remate lejano y en la siguiente jugada, Comert, sí que encontró un hueco para superar a Dmitrović. Otro mazazo. Sin embargo, el Espayol volvió a dar pasos adelante y Kike dispuso de un nuevo remate de cabeza y Cabrera también un remate que se fue rozando el poste. El Espanyol estaba cerca. Y lo logró: Urko, un minuto después, probó desde lejos y su chut chocó contra un defensa local para llegar hasta el fondo de la red. 2-2. El partido cobrara color blanquiazul ante un Valencia al que sólo le faltaba un arreón final. Y ahí llegó la polémica: el penalti señalado a Rubén. Una acción que nadie entendió, por muy acrobática y aparatosa que fuera la caída del delantero local. No sólo porque no se aprecia una acción punible, sino, también y doblemente importante, por la clara falta que había recibido el defensa blanquiazul en el inicio de la jugada. 'Six-seven'. O sea: que alguien lo explique.
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