3-0: El triunfo de la confianza
El Espanyol superó al Levante UD en un partido ordenado que dominó desde el inicio
‘Keep calm…’, dijo Manolo González castizamente a Dolan durante la pausa de hidratación de la segunda mitad. Lo pudo oír todo el mundo. Y el propio Dolan lo asumió como una orden. 2-0 ganaba entonces en Espanyol con 15 minutos para el final. Quería el técnico cerrar el partido, dominando como estaban al Levante UD. Y el delantero de Blakburn lo entendió a la primera para poner el 3-0 y disfrutar de la primera victoria de la temporada en una tarde asfixiante.
Había ganas de fútbol a estas alturas de agosto, con el calendario futbolístico tan madrugador en un verano marcado por las olas de calor, pero con el anticipo claro de la temporada que ha de venir. Ilusión intacta en la grada y en el espíritu de todos los seguidores blanquiazules que asumieron que, aunque fuera 16 de agosto, tocaba fútbol.
Manolo González había apuntado, en la víspera, que la pretemporada había acabado hacía días y que esas semanas son preparación pura y dura para la realidad que te acaba imponiendo la competición. Así que, tres, dos, uno, acción…
Recién sentados en sus butacas, los aficionados pudieron disfrutar del gol madrugador de Roberto que abría el marcador. La ventaja aportó serenidad al equipo y poco a poco los blanquiazules se fueron adueñando del partido y acercándose con insistencia a la meta de Ryan en las siguientes acciones.
De nuevo Roberto, a cinco para el descanso, acertó con una magnífica asistencia de Javi Hernández. 2-0 justo antes del descanso y la sensación de que el partido se estaba cocinando a fuego lento, con ese chup-chup pausado, pero ‘con fundamento’.
La segunda mitad comenzó con idénticos argumentos. El Espanyol no sufría demasiados agobios en defensa, pero no acababa de acertar en los metros finales. La pausa de hidratación, como el tiempo muerto en el baloncesto, tuvo un efecto sanador en los blanquiazules, que veían como a sus acciones les faltaba ese punto de precisión. Y ahí Dolan entendió a la primera lo que le pedía el técnico. La asistencia de Rafa Bauza al delantero inglés le permitió sellar el partido y dejar los primeros tres puntos en el casillero blanquiazul. Fue, en definitiva, el triunfo de la confianza.
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