2-1: Contra letal
El Espanyol cae en Anoeta cuando más asentado estaba en el partido
Anoeta, en sus diferentes denominaciones, se había convertido en un campo inaccesible para el Espanyol en esta última década. Manolo González lo comentó a lo largo de la semana a sus jugadores y lo ratificó en la última rueda de prensa. La consigna y la idea de partido era clara. Sin embargo, una serie de rebotes e infortunios permitió a la Real adelantarse en el minuto 4. Oyarzabal captó la atención de toda la defensa blanquiazul y asistió, en el último instante, a Barrene para que colocara la pelota lejos del alcance de Dmitrovic. 1-0 y el partido donde no quería Manolo. Ir a remolque, desde tan pronto, no era una buena opción.
Los catalanes no encontraban la manera de acercarse con peligro a la meta de Remiro. Y los locales, cómodos en la ventaja, merodeaban la portería blanquiazul sin demasiados sobresaltos, salvo un cabezazo de Zubeldia que Dmitrovic sacó con una mano extraordinaria para enviar la pelota a córner en una acción sobresaliente. El partido parecía tener claro control local, pero justo en el último minuto de la primera parte, Javi Hernández intuyó que la carrera de Roberto hacia el área local podía tener recompensa. Puso un centro largo y preciso y el andaluz, de primera, encontró el fondo de la red. Premio. 1-1 y toda la segunda mitad para mejorar los registros de la primera.
Los blanquiazules salieron con más coraje y concentración y se fueron acercando con más peligro a Remiro. Javi Hernández sumó una nueva oportunidad con un lanzamiento de falta que se fue rozando la escuadra local.
Seguían bien los de Manolo González acumulando metros y profundidad, en sus mejores minutos del partido, pero, como en primer gol local, Oyarzabal casi calcó el guion. El destinatario de su asistencia esta vez fue Oskarsson y repitió la diana. Casi idéntico al primero. En esta oportunidad en la otra área y en la primera aproximación seria de los locales.
Tocaba volver a tirar de esfuerzo, solidaridad y concentración. Moscardo, desde fuera del área probó a Remiro, que detuvo con ciertos problemas. Los blanquiazules volvieron a dar otro paso adelante, pero se encontraron con los locales firmes en su idea de controlar el partido que dominaban en el marcador, y pese al barullo final, con las nuevas normas del reglamento, acabaron por sumar su primera victoria y frustraron la reacción blanquiazul.
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