2-2: Empate en el Martínez Valero
Al Espanyol se le escapan dos puntos en otro partido con protagonismo arbitral
Parecía clara la consigna antes del partido: no se puede perdonar más después de los resultados sumados en este 2026. Lo que venía a ser algo así como máxima concentración y dominio de las dos áreas: en ataque para complicarle la vida a los locales y en defensa, para evitar errores que tanto han lastrado en las últimas semanas.
En la primera contra clara que tuvo el Espanyol se puso por delante. De un pase, largo, profundo de Pol Lozano nació la carrera de Kike García, que sorprendió a los centrales del Elche y se plantó ante Dituro para batirle en su salida. Era el minuto 6. Pintaba bien, porque, además, los locales no encontraban huecos entre la defensa perica, más allá de un par de chuts que rebotaron en las piernas de los centrales, sin más peligro. Lozano tuvo una buena ocasión con un chut intencionado desde fuera del área que de marchó muy cerca del poste derecho de Dituro. Y así fueron consumiéndose los minutos. Control, serenidad, confianza.
Pero, cuando el partido languidecía llegó el empate local. Un centro peligroso de Germán fue neutralizado por la punta de la bota de Cabrera, la pelota quedó mansa, muerta, pero el intento de despeje definitivo de Pol Lozano tropezó en la pierna de Aguado y se coló en la portería. Carambola a tres bandas y vuelta a empezar. Milla tuvo en 1-2 en los últimos segundos del descuento, pero el meta local atento, desvió a córner.
Quedaba toda la segunda parte y tocaba volver a ver cómo saldrían ambos equipos. En cualquier caso, el primer doble susto lo dieron los locales. Rafa Mir puso a prueba los reflejos de Dmitrović que despejó en corto y Cabrera se adelantó lo justo para evitar un nuevo remate de Da Silva. Con el alma aún encogida, Pol Lozano peleó por un balón descontrolado y lanzó un pase en ventaja para Romero. El lateral, fiel a su estilo, se acercó al área, se acomodó la pelota y se fabricó un chut que se coló por toda la escuadra. Inapelable. Golazo. Menudo ‘chicharro’. Ese gol, que ponía de nuevo al Espanyol por delante, pareció romper el partido, aunque quedara una eternidad. Tanto como que aún debían pasar muchas cosas. Por ejemplo, un gol anulado a Diang por fuera de juego. O el parón en el juego después de que Omar reclamase al árbitro un insulto racista de Rafa Mir. Incluso un chut al palo de Ramón Terrats. Pero, aún más: un gol de penalti de Rafa Mir. El colegiado decidió pitar la pena máxima con ayuda del VAR por "mano" de Carlos Romero, aunque no había ninguna imagen donde se viera claramente la acción. Del 1-3, al 2-2 en el 90.
Por si el partido no había tenido suficiente, Pickel fue expulsado por doble amarilla en el 95. El Espanyol se lleva un punto de Elche, aunque mereció bastante más.
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