1-3: Derrota en el RCDE Stadium
El Espanyol cae ante el Elche en un partido marcado por los dos goles visitantes en tres minutos durante la primera mitad.
La noche del reconocimiento a Roberto por su recién estrenada internacionalidad, a Javi Hernández, por ser el mejor Sub 23 de la Liga en el mes de agosto y a Manolo González por haber cumplido 100 partidos en el banquillo blanquiazul, se torció en seco en tres minutos de la primera mitad. Entre el 26 y el 29, Fer Niño aprovechó dos indecisiones blanquiazules a la hora de replegarse y marcó dos goles que fueron oro para su equipo, máxime cuando estaba jugando con 10 desde el minuto 6 por la expulsión de Redondo, en una clara falta que tuvo que corregir el VAR al colegiado porque este dejó seguir como si nada.
Esa jugada rearmó a los ilicitanos que, sabiéndose en desventaja numérica, optaron por cerrar filas, agazaparse atrás y lanzar balones largos a la espalda blanquiazul.
Comenzó el Espanyol acercándose con peligro a la meta de Dituro, que se empleó a fondo para atajar un centro que esperaba Roberto sólo para empujarla. Pero luego llegaron dos pelotas en profundidad para Fer Niño y puso el 0-2 antes de la media hora. Todo un mazazo. Encima, Bryan Gil, que marcó poco después, vio cómo se anulaba su gol por fuera de juego. No hubo reacción antes del descanso. Así que comenzaban otros 45 minutos cargados de esperanzas y con un par de cambios de inicio: Hartman y Marcos Fernández entraron por Hinojo y Urko. Y vuelta a empezar.
Al poco de iniciarse, Roberto, muy forzado, tocó de cabeza para Cabrera, pero la pelota se fue un poco larga y se escapó por la línea de fondo. Casi de inmediato, el Elche acabó estrellando la pelota en el poste derecho de Dmitrovic, con un chut de Cepeda.
Roberto volvió a quedarse con la miel en los labios cuando Dituro volvió a robarle el centro de José Ángel, a punto ya de, simplemente, empujar a gol. Sin embargo, Marcos sí que llegó a un centro largo y, de cabeza, obstaculizado por Chust acertó a recortar distancias con 20 minutos hasta el final. De inmediato llegó otro remate al palo de Roberto, que la grada celebró animando al equipo en busca de la remontada. Eran los mejores minutos blanquiazules y Anselmi oxigenó a su equipo con nuevos cambios. Y la ley de Murphy: Germán aprovechó una nueva contra en ventaja y superó a Dmitrovic en su salida, en el 1-3 definitivo.
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