1-0: Derrota en Vallecas
Un zarpazo de Camello en el último suspiro castiga la falta de puntería de un Espanyol sin fortuna
A estas alturas de la temporada, cuando todo entra en la fase decisiva para que cada equipo alcance el objetivo que se había marcado, no caben errores, indecisiones o falta de concentración. El Rayo, vivo y totalmente ilusionado en la Conference League, no quiere sorpresas y administra sus cartuchos esperando sumar lo necesario para acabar con suficiencia en LaLiga. El Espanyol, que hizo una primera vuelta espléndida, espera recuperar la eficacia que tuvo hace unos meses y confía en sumar, cuanto antes, los puntos necesarios para alejarse definitivamente de una zona baja que se va comprimiendo semana a semana. Así las cosas. Era normal, por tanto, que los dos equipos buscaran la portería contraria y trataran de cerrar un partido disputado, tenso e incómodo para ambos.
Los blanquiazules se encontraron con una falta en contra, peligrosa, al borde del área, y una amarilla para Pere Milla en el primer minuto que, finalmente, quedó en nada. Era un aviso de lo que se podrían encontrar durante el resto del partido. Sin embargo, la mejor ocasión de toda la primera parte la firmó Expósito con un chut lejano que hizo lucirse a Cárdenas, el meta local hoy en Vallecas. Roberto tuvo una oportunidad tres minutos después, pero su chut con ventaja, lo desvió con el cuerpo un defensa local. La primera oportunidad para los madrileños llegó cerca del descanso, con un cabezazo de Alemao que detuvo el meta blanquiazul. Pero, entre medio de todo esto, Isi lo fue intentando con chuts de todo tipo cada vez que se acercaba al área del Espanyol.
La segunda mitad comenzó con unos minutos de retraso mientras el meta local intentaba remendar con esparadrapo un agujero en la parte alta de la red. Anécdota al margen, el Rayo tuvo la primera ocasión con un chut de Isi que desvió perfectamente Dmitrović. Y lo mismo hizo el meta serbio minutos después ante en cabezazo libre de marca de Alemao.
Poco después, en el minuto 72, el árbitro señaló penalti por manos de Óscar Valentín, pero el remate de Kike García lo detuvo el portero rayista, manteniendo el empate en el marcador.
En las postrimerías del encuentro, cuando el reparto de puntos parecía inevitable, una contra letal culminada por Camello dejó sin premio al Espanyol y dio la victoria al conjunto vallecano.
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