0-0: Empate en el RCDE Stadium
Tablas entre Espanyol y Levante
El partido que cerraba la jornada no estaba exento de nervios, intensidad y tensión. El partido que cerraba la jornada tenía, igualmente, connotaciones muy claras para ambos equipos. No era un trámite. Al contrario: el Espanyol buscaba su anhelada primera victoria, la que le diera la tranquilidad necesaria para esta recta final de la temporada. El Levante, que se sentía hundido en la clasificación hace unos meses, sigue acercándose poco a poco a las plazas que le dan la salvación. Echas sus cuentas y no se rendirá antes de tiempo. En cualquier caso, los dos equipos estaban obsesionados por la victoria. Los dos equipos buscaban los tres puntos con una pauta común: no dar ni una mínima concesión al rival y, además, buscarle los puntos débiles, totalmente concentrados en el juego y obsesionados por no caer en errores determinantes.
Con alternancias en el juego, con aproximaciones en una y otra área (en los primeros minutos Kike García no pudo controlar con seguridad un balón colgado de Ngonge) dos ocasiones marcaron la primera mitad local. Las dos, con peligro, una de Terrats a la que respondió el meta del Levante con una buena intervención y otra de Ngonge, que se estrelló en el poste visitante. Ambas, sin embargo, quedaron en nada por un fuera de juego posicional. Sin embargo, le sirvieron a los locales para acercarse cada vez de forma más insistente a la meta de Ryan y obligar a los jugadores de Luis Castro a pertrecharse en su área.
El descanso sirvió para recuperar fuerzas y asumir, de nuevo, un plan de partido que sirviera para acertar en ataque y minimizar cualquier acercamiento al área local. Pura intensidad. De hecho, en los primeros minutos se pudieron anotar un par de ocasiones para los locales. La primera de Pere Milla, que no acertó a golpear con contundencia un largo desplazamiento de Dmitrović. Y la segunda, un chut con intención de Expósito que detuvo Ryan de forma segura. El partido se abrió en ese tramo en el que ambos equipos se aceleraron con más voluntad que acierto y el juego fluyó de una a otra portería sin freno, sin pausa. Pura aceleración. El balón viajaba continuamente de un área a otra frenado sólo por las interrupciones del juego.
Cuando el partido ya encaraba el tramo final, llegó la jugada polémica del encuentro. Pol Lozano vio dos rigurosas amarillas en menos de un minuto. Se quedaba con 10 el Espanyol. En el transcurso de esa misma falta, Dmitrovic se hizo gigante a Etta Eyoung y evitó el gol granota con una destacada intervención con el pie izquierdo en el corazón del área. Ya en el descuento, el conjunto perico tuvo una buena aproximación de Roberto que cazó un balón servido por Expósito. La última fue para el Levante, Carlos Álvarez lanzó un golpeo al travesaño que el poste repelió hacia fuera, tras un desvío ligero de Dmitrovic. Tablas en el RCDE Stadium.
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